Cómo trabajamos

Un solo responsable, de la idea a la puesta en marcha

Actuamos como consultor principal con gerencia integrada del proyecto, bajo metodología PMI y PM4R. Eso significa que la coordinación entre disciplinas, el control del alcance y la respuesta cuando algo falla son nuestros, no del cliente.

Por qué importa quién coordina

En un proyecto tecnológico casi nunca falla un equipo: falla la unión entre dos. El punto donde la red se encuentra con el sistema de control, o donde la obra civil se encuentra con la eléctrica. Si cada disciplina la contrata un proveedor distinto, esa unión no tiene dueño, y aparece justo cuando el proyecto está por entregarse.

Contratar la gerencia integrada es poner un responsable ahí. Menos ambigüedad en el alcance, mitigación de los riesgos técnicos y operativos, y mejor control de la inversión, el plazo y la calidad.

El ciclo de un proyecto

Cada proyecto tiene su forma, pero el recorrido es siempre el mismo y lo importante no es cuántas etapas se cuenten, sino que ninguna se salte.

  1. Levantamiento de la necesidadEs la fase que más decide y la que más se salta. Aquí se aterrizan las ideas y se identifica lo que el cliente necesita de verdad, que no siempre es lo que vino a pedir. Funciona como una consultoría: si esto sale mal, el error se arrastra hasta el final.
  2. Planificación y diseñoCon el levantamiento en la mano se prepara el plan, que puede incluir un diseño preliminar. Se explica qué se piensa implementar y se acuerdan los entregables, uno por uno. De ahí salen las adquisiciones, ya con criterio y no por catálogo.
  3. Ejecución y seguimientoLa instalación e integración en campo, medida contra el plan en reuniones de seguimiento y control. El cliente se mantiene retroalimentado, porque durante la ejecución aparecen cambios y hay que acordarlos, no absorberlos en silencio. Aquí entra también el entrenamiento del personal sobre el equipo ya instalado.
  4. Pruebas y puesta en marchaValidación funcional y de calidad antes de dar nada por entregado. Cuando el alcance lo permite, las pruebas empiezan en fábrica junto al fabricante y no en la obra, que es donde corregir sale caro.
  5. Cierre y documentación as-builtSe entrega la documentación de lo que quedó realmente instalado, no la del plano original. Es lo que le permite al cliente operar y mantener sin depender de quien lo montó, y es justo lo que más falta cuando llegamos a una instalación ajena.
  6. Post-venta y garantíaEl proyecto no termina en la entrega. A partir de ahí corren las garantías y el soporte, con el respaldo directo de fabricante según la solución implementada.

Dónde se tuercen los proyectos

No hay una sola etapa culpable. Un mal diseño genera un problema que se arrastra hasta el final; un buen diseño con una mala implementación da problemas igual. Por eso el control se reparte a lo largo de todo el recorrido y no se concentra en la entrega.

Lo que sí se repite en campo son cuatro cosas: se trabaja sin norma, no hay mantenimiento preventivo porque el equipo «está funcionando», la documentación no corresponde a la instalación, y nadie audita la calidad de las señales que envían los equipos. Las cuatro se previenen con método, no con más presupuesto.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa un proyecto llave en mano?

Que un solo integrador coordina y entrega el proyecto completo, desde la definición hasta la puesta en marcha. La ventaja real no es de comodidad sino de responsabilidad: cuando algo falla en la unión entre dos disciplinas, hay un único responsable de resolverlo.

¿Cuándo NO conviene contratar llave en mano?

Cuando el presupuesto es ajustado para el alcance que se pide y la calidad no se puede sacrificar. En ese escenario es más honesto reducir el alcance o ejecutar por fases que forzar un llave en mano que va a apretar por algún lado.

¿Qué diferencia hay entre un FAT y un SAT?

El FAT prueba los equipos en fábrica, junto al fabricante, antes de que lleguen a la obra. El SAT los prueba ya instalados, en sitio. En los proyectos donde hay FAT se pueden hacer correcciones y personalizaciones antes de implementar, y reconfirmar o corregir los datos planteados durante el diseño.

¿Qué pasa si se salta el FAT?

Que el riesgo se transfiere hasta la obra. Detectar algo a tiempo en fábrica evita llevar ese problema al sitio o, como mínimo, permite anticiparlo. Saltárselo no ahorra trabajo: lo traslada al momento y al lugar donde cuesta más.

¿Qué es la documentación as-built y por qué importa?

Es el registro de cómo quedó la instalación realmente, frente al diseño con el que se empezó. Importa porque es lo que permite operar, ampliar y diagnosticar después. En campo encontramos con frecuencia documentación que no corresponde a la realidad, casi siempre porque un arreglo temporal se quedó permanente y nadie actualizó el plano.

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